En boca de un poeta:

Canto de amor a Stalingrado

Honor a ti por lo que el aire trae,
lo que se ha de cantar y lo cantado,
honor para tus madres y tus hijos
y tus nietos, Stalingrado.
Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.


sábado, 8 de septiembre de 2012

Sobre la enésima hijaputada del gobierno.

Sobre la enésima hijaputada del gobierno. 

Hoy conocíamos la noticia bomba de quien cobre ayuda por desempleo podrá ser llamado para participar en tareas de extinción de incendios y limpieza de montes.

Varias cosas al respecto de esta hija putada, lo primero, recortaron hasta la saciedad en prevención de incendios y en personal cualificado, mientras los montes ardían, y ahora pretenden poner a l
os parados, por 400 euros de mierda, a hacer las funciones que otros (cuando trabajaban) hacían por más del doble de esa cifra. Perversa maniobra de este criminal gobierno que pretende servir, y nunca mejor dicho, de cortafuegos.

Lo segundo, eso de trabajar en la extinción de incendios es algo chungo, y hace falta personal mínimamente cualificado, cuidar el monte también es ardua tarea. El caso es cuando vivía en León allá por 2006, con 19 años, entré a trabajar a la Brigada Forestal del Puerto de Manzanal. La mayor parte del tiempo desbrozábamos y saneábamos pinos (el puto pino americano del cual anda la península llena por su rápido crecimiento y su productividad), pocas veces guardábamos retén y cuando había un aviso de fuego debíamos ir escapados. Eran cosas menores generalmente y sencillas de sofocar. Pero llegaron los provocados incendios de Galiza, y por cercanía, mi Brigada hubo de acudir. He de decir, que los días que mi brigada fue a Galiza yo andaba en mis dos días semanales de descanso, por tanto no llegué a ver el Infierno, mis compañeros sí. A la vuelta me contaron el horror de aquello, recuerdo que hubo varios muertos de otras brigadas en labores de extinción, peña que se dejó la vida por cochinos 900 euros. Los compañeros venían destrozados de ser espectadores de tanta tragedia, un infierno descomunal que se tragó a varios compañeros. Solos ante las llamas con un traje ignífugo de 10 kgs de peso y con un depósito de agua de 25 litros a la espalda, imagínense el percal...

Aquel curro era una mierda, una barbaridad de trabajo físico a diario, un desgaste moral inmenso y la posibilidad de dejarte la vida...

Un par de compañeros y yo ante la perspectiva de tener que volver a los incendios más graves decidimos desertar, considerábamos que nuestras vidas no valían míseros 900 euros mensuales, y no sin antes liarla, nos fuimos, por la puerta grande. Con un cristo de la ostia contra el patrón y el lameculos que tenía de capataz ahí dirigiendo, que no hacían más que echar birras mientras nos deslomábamos. A día de hoy me arrepiento, me arrepiento de no haberles dado un par de bien merecidas ostias.

Y sin irme más por las ramas, creo que cualquier vida vale más de 900 euros, infinitamente. Por tanto también creo que una vida vale más de los 400 euros de mierda de subsidio para SOBREVIVIR que otorga el gobierno, subsidio que por percibirlo te puede costar ir OBILIGATORIAMENTE al monte, a las faenas que anduve comentado, que ya habréis observado como anda la cosa.

Y ya para concluir, decir que estos hijos de la gran puta del gobierno se saldrán con la suya y mandarán a los parados al monte. Pero el pueblo anda ya muy chinado, y que esto estalle ya no es un horizonte lejano... y el día que estalle, nos vamos a cobrar la revancha con infinitas creces cabrones, y os vamos a poner a picar piedra 12 horas al día en el desierto de Almería, en los Monegros y en cualquier lugar donde toda la chusma y moralla que nos rige sufra, pues lo que más temen es eso, tener que trabajar, y les llegará el día, más antes que después.

Aitor Cuervo

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