En boca de un poeta:

Canto de amor a Stalingrado

Honor a ti por lo que el aire trae,
lo que se ha de cantar y lo cantado,
honor para tus madres y tus hijos
y tus nietos, Stalingrado.
Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.


viernes, 25 de mayo de 2012

Ya no existe Oriente tras Berlín...






Hicimos del amor campo de batalla,
guerra de desgaste en la habitación,
sustituimos los besos por la metralla
que fue desangrándonos el corazón.



Tras tantas rabietas y tantos choques,
tras tantos desencuentros llegó el día
que aplicamos la política de bloques
y nos declaramos en Guerra Fría.



Ahora que tú te vas y me quedo
afrontando las cornadas del miedo,
buscando refugio en los ideales,

pero ya no existe Oriente tras Berlín …
Y ahora que ya ha llegado nuestro fin
me emborrachó a prozacs y orfidales.


Aitor Cuervo Taboada

2 comentarios:

  1. Muy pero que muy bueno y emotivo. Me gustaría que leyeses este que he hecho yo:

    El morado traspasando fronteras
    dignas de amor e igualdad
    monarquías soberanas a la hoguera
    banderas republicanas ondeando libertad

    Pocos son los años con este pensamiento
    Muchos son, los que me quedan por vivir
    Trabajo, constancia, humildad y esfuerzo
    Resurgiras de las cenizas, volverás a ver el sol salir

    Entre la multitud, aumenta tu veracidad
    los gritos se afianzan de cara al futuro
    no pedimos otra cosa, sino libertad
    empezar de nuevo, olvidar el pasado oscuro


    Cierto es lo que dicen, no hay dos sin tres
    El 14 de abril, la segunda fue proclamada
    Brisas difusas, la rojigualda echandose a perder
    Decorar vuestras ciudades de una ilusión morada

    Cuesta pensar esto en pleno siglo 21
    una ley divina a los borbones eligió
    ha llegado el momento de alzar el puño
    de gritar al unísono: ¡Revolución!

    Volvamos al juramento del juego de la pelota
    volvamos a asaltar la fortaleza de la Bastilla
    Clases dominantes, que a la prole explota
    Tomemos la calle, basta ya de mentiras

    Ya lo decía Marx, con la conciencia de clase
    posturas antagónicas, que impiden el progreso
    Con nuestros argumentos, derruiremos sus bases
    la revolución del proletariado comienza su ascenso

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  2. Los ideales no están reñidos con el amor, pero este poema lo envuelve una melancolía especialmente delicada con ganas de guerra pero de forma frágil, me gusta.

    Un saludo desde Luz y Penumbra.

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