En boca de un poeta:

Canto de amor a Stalingrado

Honor a ti por lo que el aire trae,
lo que se ha de cantar y lo cantado,
honor para tus madres y tus hijos
y tus nietos, Stalingrado.
Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.


sábado, 2 de abril de 2011

Camarera del Tapioca



Camarera del Tapioca
 
Ocurrió en Miércoles de Ceniza,
de tertulia entre güisqui y coca,
con tu sonrisa niña que hechiza
a los muchachos en barra del Tapioca.

Mi alma marchita y postiza
sin calma muere por besar tu boca
y cansada de todo aterriza
en desiertos de inerte roca.

Por culpa de una procesión
estaban cerrados muchos bares
y el azar unió mi corazón
al tuyo con sus trucos malabares.

Medio ebrio te pedí una canción
cualquiera del mejor de los juglares,
larga y sincera conversación,
reina mora, princesa de mis mares

Y ojalá que mi Última Cena
sea con velitas y a tu lado,
arcángel pagano, bella Lorena,
luz de vida al tenue pasado.

Después de esa noche de verbena
con las flechas de Cupido tocado
por la carne de tus huesos morena
dejé mi corazón encrucijado.

Pongamos velas a la melancolía
y estatuas a la gris soledad,
montemos borrachos el viejo tranvía,
zambra flamenca, brisa de libertad
y espero que juntos algún día
contemplemos las estrellas de Bagdad.


Aitor Cuervo Taboada.

Hace ya unas cuantas primaveras de aquella santa noche en que entré al Tapioca y conocí a su camarera, le pedí una canción de Sabina, estuvimos horas hablando. Me fui de allí haciendo la promesa a aquella muchacha de que volvería la semana siguiente con unos versos, ella creyó que no volveiría, el viernes siguiente allí estaba, con estos versos.

Estos versos son el principio de todo, ya que aunque recuerdo y guardo escritos desde que tengo memoria, después de este poema y de la camarera
del Tapioca empecé a recopilar poemas y a crear en abundancia.

A la Camarera del Tapioca le dediqué mi primer poemario "Soledades, besos y fatigas".

De Sabina sonó el Rock&Roll de los idiotas y desde esa noche se convirtió en un himno.

Besos y abrazos, y en especial a la camarera del Tapioca que me figuro que desde el nebuloso Londres lea esto.


2 comentarios:

  1. jeje... qué, parodiando el mensaje de navidad del rey? :-)

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  2. No, esto se hizo en serio. Aunque no descarto hacerme unas oposiciones para Rey de España, me han dicho que se cobra bien y se trabaja poco.

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