En boca de un poeta:

Canto de amor a Stalingrado

Honor a ti por lo que el aire trae,
lo que se ha de cantar y lo cantado,
honor para tus madres y tus hijos
y tus nietos, Stalingrado.
Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.


viernes, 28 de mayo de 2010

Quevedo



A Don Francisco de Quevedo y Villegas con una profunda y eterna reverencia

Trovador de la trova más guerrera,
burlador de las cornadas del miedo,
portador de una cruz santiaguera,
cantaor del ojo del culo y el pedo.

Espadachín de espada muy certera,
templador del acero de Toledo,
el enemigo de narices era,
padre y mentor Francisco de Quevedo.

Comulgaré con ruedas de molinos
y cerraré cada noche los bares,
gritaré muerte a los gongorinos

y muerte al Conde Duque de Olivares,
el Palacio está lleno de gorrinos
que temen al cantar de los juglares.

Aitor Cuervo Taboada

El Palacio a día de hoy sigue estando lleno de gorrinos, ahora son Borbones, en vida de Quevedo eran Austrias.

Salud, Poesía y sátiras contra la monarquía.

2 comentarios:

  1. Yo también prefiero a Quevedo antes que a Góngora, qué vuelva el siglo de Oro!

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