En boca de un poeta:

Canto de amor a Stalingrado

Honor a ti por lo que el aire trae,
lo que se ha de cantar y lo cantado,
honor para tus madres y tus hijos
y tus nietos, Stalingrado.
Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.


sábado, 2 de enero de 2010

Querida Bipolar





Querida Bipolar

De sobra sabes que moría por tus huesos, de hecho
sigo muriendo. ¿ Por qué ? No lo sé, será por
alguna puta reacción química que surca en mi
cerebro digo yo, mejor dicho decías tú, en tu afán
de demostrarme que todos los sentimientos del ser
humano van vinculados a la Ciencia.

Acabo de hablar contigo, ayer me colgaste, dijiste
que no volverías a saber de mi. ¿Y hoy me llamas?
Yo cojo el teléfono, deprisa al ver tu nombre en la
pantalla del celular, un saludo frío, un lo siento por
tu parte, quizá unas lágrimas en tu mejilla, un No
quiero que salgas de mi vida acompañado de un
Te echo de menos, dos frases que tanto me has
dicho, que tanto he escuchado de tus labios, pero
¿ Hasta cuándo va a durar esto? Ahora me quieres,
mañana o dentro de unas horas no lo harás, y al
rato volverás a quererme, volverás a decirme Adiós
y ¡ Qué te vaya bonito! y al paso de unas horas o
al amanecer siguiente oiré de nuevo que me echas
de menos, mi salud cardíaca se debilita, nunca me
gustaron las montañas rusas, y tus vaivenes
empiezan ya a cansarme, aún así espero esa
llamada después de que te despidas con un Adiós,
siempre llamas, vuelves a mi, no quieres irte,
realmente nunca te has ido…a veces pienso que
juegas conmigo, pero te conozco, intento
entenderte, una lástima que no vinieras con
manual de instrucciones (¡Qué bien me vendría!).
Ahora en este efímero periodo en que me quieres,
soy feliz, se que estás ahí, sé que me necesitas.
Pero sé que tardaré poco en perderte, y me hundiré,
descenderé a las aguas de Caronte, moriré diez
veces por minuto, y en una de esas muertes
resucitaré, oiré el móvil y tu voz al otro lado, de
nuevo un saludo frío, un lo siento en tu boca, quizá
lágrimas descendiendo de tus ojos, y el Te echo de
menos, ese no faltará, no faltará….

Pero “amiga” mía aunque paciente y luchador,
acabaré cansándome, de hecho ya estoy cansado,
pero sigo necesitándote, llegará el día que no lo
haga, y será lo mejor para el bien de los dos, tu
sufrirás más de lo que ahora sufres, yo también
sufriré, pero lo mejor será la distancia, la distancia




Aitor Cuervo Taboada

Llevaba mucho tiempo sin escribir prosa, volveré a darle candela.

Salud y Prosa.

2 comentarios:

  1. Me encanta tu prosa, deberías escribir más así jeje. Yo diría que todas las mujeres somos bipolares, aunque te aseguro que no por gusto...

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  2. Tiempo sin sentirme tan extraña después de leer algo. No, no es por gusto! xD

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