En boca de un poeta:

Canto de amor a Stalingrado

Honor a ti por lo que el aire trae,
lo que se ha de cantar y lo cantado,
honor para tus madres y tus hijos
y tus nietos, Stalingrado.
Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.


domingo, 28 de agosto de 2011

Ya no sufro ni padezco.


Ya no sufro ni padezco.

Ahora que pasé la edad del pavo,
ahora que me obligan a ser mayor,
ahora que ya no pienso con el rabo
y me centro más en eso del amor.

Ahora que en mis noches ya no acabo
maquetando inventarios de dolor,*
ahora que los vicios del lavabo
vienen con el prospecto del doctor.

Ahora que ya no sufro ni padezco,
ahora que solamente obedezco
a las salvajes leyes del pecado.

Ahora que los únicos asuntos
importantes son en los que juntos
nos vengamos del presente y el pasado.

Aitor Cuervo Taboada

* Guiñito a mi compadre el Bosko.

Disfrutando de un verano ajetreado y feliz que deseo estén teniéndome todos y todas.

Salud y kilos de besos y abrazos resacosos!!!

4 comentarios:

  1. yeeeeeah!
    otro beso resacoso, compañero

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  2. Ahora que las resacas duelen demasiado...
    Muá!

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  3. ¿qué tal acabó la cosa en el local/after? ¿mucho barullo?

    cuando me fui ya no se veía nada entre la niebla

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  4. Ahí estuvimos poco más, el pelotón se trasladó a mi casa... a las doce y media me acosté, gente tirada por todos los lados. No estuvo mal.

    Hasta otra enagenación, besos!

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